Enseñanzas del pase – “Del -rertorno- del fantasma al sinthome” Patricia Tassara
Reseña de Guillermo Alcalde

Nos encontramos una tarde primaveral con la llegada del testimonio de Patricia Tassara, nombrada AE en 2017 …

Un aforo completo da la bienvenida a esta cita. Maite Esteban, encargada de la presentación, agradeció la presencia y compromiso de Patricia Tassara y recordó que la nuestra es una formación agujereada, formación que se apoya en un real y tiene como horizonte el advenimiento del deseo del analista. Destacó también el importante caudal de testimonios que la sede de Málaga pudo acoger este año, algo poco habitual y que celebramos por conocer la importancia que estos pueden tener para el porvenir del trabajo analizante.
El título presentado “Del retorno del fantasma al Sinthome” se irá desglosando a lo largo de la tarde en dos grandes cuerpos; del síntoma al fantasma y del retorno del fantasma al sinthome, terminando con lo que resta y las preguntas de la sala.

Del síntoma al fantasma.

Es el real que la angustia señalaba cuando las primeras identificaciones no se sostienen, aquello que hace acudir a un análisis de una duración aproximada a la de un embarazo. Este primer tramo permitió hacer frente al parto y al abrazo simbólico del bebé. Aunque no es hasta dos años más tarde cuando comienza a hallar el síntoma analítico, apuntaba al cuerpo y al menos de satisfacción.

La petrificación femenina ante un Otro materno completo, muerte-viviente de mirada maldita, donde el goce no paraba de mirar aquello que miraba, genera la cuestión: “a más madre, menos mujer”. La mirada mal-dicha, goce melancolizado, se soslayaba con el movimiento infantil haciéndose mirar.
El nacimiento de un hermano menor cuando es adolescente, quiebre en la pubertad, cambia el lugar de la madre pasando a ser “triste y fea” en vez de “joven y bella”. Le supone un retorno tras su embarazo. El análisis permitió ir construyendo el fantasma. La mirada maldita ya no petrificaba. La muerte materna poco después de ese nacimiento pudo resolverse con el duelo y la separación, aliviando su posición subjetiva.

Un sueño sin angustia y efectos terapéuticos distinguidos, le hicieron tomar una decisión precipitada, se presentaba al pase. Se descubre la necesidad de un retorno, un primer traumatismo del parlêtre, quedaba por desbridar el objeto a.

Se trataba entonces de descubrir el gozne que Lacan planteaba en la Proposición 1. Apuntando la diferenciación del atravesamiento del fantasma y la puerta de salida de un análisis, toma al último Lacan para ir más allá, lograr cernir el goce positivizado que no se deja negativizar por el significante, real que ex-siste a la novela del neurótico.

Del retorno del fantasma al sinthome

El cuerpo preponderaba, cernía al objeto a, el objeto sería extraído bajo transferencia. La elección del analista, donde la pulsión escópica hace presencia, no será sin duda casual. Cuando es cuestionada en el pase sobre esta elección y responde sobre la mirada amable de éste, pudo entender el agujero de la mirada petrificante, el agujero del muro del Otro del lenguaje.

En este punto, lo femenino, que iba desplegándose a lo largo del análisis, se reconoce como máxima alteridad, enigmático y contingente a ambos sexos. El acontecimiento de cuerpo se resuelve quedando un goce en positivo que se transmite con el cuerpo y la enunciación.

Final de análisis. El desenlace va acompañado de dos contingencias y una interpretación.
La primera contingencia. Fue el encuentro con lo real de un accidente de coche, la madre fallece de ésta manera, y el asociar sacarse un muerto de encima en una sesión pudo aligerar el peso de un segundo nombre y de la mortificación materna.
La segunda contingencia. Un encuentro con un cuadro de E. Degas, Melancolía, pudo abrir la puerta de salida tras un tiempo de andadura por el desierto sin encontrarla. Pero aún esperaba la palabra del Otro para salir.
Una interpretación. La decisión de finalizar estaba tomada, tras una sesión donde ella queda dispuesta a finalizar, el analista le plantea volver. Fue después, con la no respuesta del analista a un mail donde ella propone una siguiente cita, que descubre la inexistencia del Otro, no había última palabra.

Lo que resta. El goce de la mirada pierde consistencia, trata lo real del amor con humor, el lazo con la escuela va más allá del automatón institucional. El parlêtre consintió a la inexistencia del Otro, al agujero, real de la Escuela con la apuesta de permitirlo abierto.

El testimonio agitó al auditorio, las distintas preguntas irían dando nota de lo importante de su trabajo. La práctica , siguiendo al último Lacan, apuntando a la letra del goce no es fácil pero ahora no solo puede permitirse el silencio sino escuchar de otra manera los decires de sus pacientes, sin taponarlos con palabras, sabiendo esperar. El antes y el después en el retorno cobró importancia en la práctica y los controles, ya sin angustia ni precipitación. La risa como vibración en el cuerpo se pudo separar de ese goce pathos, encontrándose con el afecto de la alegría. Su enseñanza como pasadora entusiasma, deja resonancia y apertura. La tarde finalizó con el reconocimiento de los presentes.

1 Lacan J., “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela”. Otros Escritos, Paidós, año 2012, p.2

Guillermo Alcalde
Socio Sede Málaga. ELP

“Del -retorno- del fantasma al sinthome” Patricia Tassara – Reseña de Guillermo Alcalde